Los pequeños negocios hispanos están avanzando rápidamente en el uso de las nuevas tecnologías aplicadas al comercio en pequeña y mediana escala. Es rara la pequeña empresa que aún no usa computadoras y correo electrónico para sus operaciones del día a día. Y ya es creciente el número de pequeños negocios que han creado su página electrónica y cierran ventas a distancia cobrando a sus clientes a través de procesadores internacionales de pagos.
Sin duda, la mejor forma de librarse de contratiempos con el Servicio de Impuestos Internos, IRS, es estar al tanto de las disposiciones, obligaciones y estímulos de esa dependencia. Ésa es una de las medidas más importantes para lograr el éxito de un negocio.
Definitivamente poner en marcha y administrar un negocio no es tan fácil "como soplar y hacer botellas", como dicen algunas abuelas. Pero mucho menos fácil es tener un negocio en marcha y, al mismo tiempo, generar suficientes excedentes de liquidez para poder ahorrar. Pero tampoco es imposible.
Cómo una pequeña empresa puede lograr financiamiento
"El que sabe lo que debe, sabe lo que tiene", dice el dicho popular. En materia de administración de negocios nada es más cierto.
No tiene que esperar que llegue la temporada de impuestos, ni mucho menos que el cartero llame a su puerta con una notificación de auditoría para que busque comunicarse con el Servicio de Rentas Internas (IRS).
Todo listo. La idea, el capital, los socios. Pero, ¿y la estructura de la empresa? Los nuevos empresarios enfrentan la duda de no saber cuál es la mejor forma de constituir la organización que están a punto de sacar adelante, debido a que hay varias alternativas todas con sus pros y sus contras.
En tiempos de crisis las pequeñas empresas sufren los mayores estragos de la caída del consumo y por ello es fundamental que aprendan a desarrollar relaciones bancarias que les permitan obtener recursos para no descapitalizarse.
Con indicaciones que la economía estadounidense está mejorando, las empresas se encuentran en un momento oportuno para agregar personal de alta calidad a un precio descontado. Dado que las condiciones laborales siguen siendo difíciles para los que están buscando puestos fijos, cualquiera de estas personas estaría muy agradecida – y leal – a la empresa que le extienda la mano.
El tema empresarial más fascinante y discutido es "cómo determinar el éxito de mi negocio". En el siglo veinte los empresarios trataron de "medir" ése éxito. Asesores financieros reconocidos aún repiten la idea de Lord Kelvin, que en 1870 dijo: "si no puedes medirlo, expresarlo en números, tu conocimiento es precario e insatisfactorio".
Y aún recomiendan esquemas para hacerlo como el Balanced Scorecard, el Tableau de Board, el Performance Prism o el Quantum Performance Managmente Model, que son herramientas útiles para conocer el desenvolvimiento de la empresa en algunos