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¿Cómo Determinar el Éxito Financiero de la Compañía?

August 22, 2011

ImpreMedia

Exito
Corbis Images

El tema empresarial más fascinante y discutido es "cómo determinar el éxito de mi negocio". En el siglo veinte los empresarios trataron de "medir" ése éxito. Asesores financieros reconocidos aún repiten la idea de Lord Kelvin, que en 1870 dijo: "si no puedes medirlo, expresarlo en números, tu conocimiento es precario e insatisfactorio".
Y aún recomiendan esquemas para hacerlo como el Balanced Scorecard, el Tableau de Board, el Performance Prism o el Quantum Performance Managmente Model, que son herramientas útiles para conocer el desenvolvimiento de la empresa en algunos de sus aspectos mesurables.
Sin embargo, la nueva generación de asesores financieros considera que la obsesión por cuantificarlo todo, traducirlo a números, es simplemente anticuada: "En el siglo XXI es más importante para las empresas la capacidad de generar ideas e inventar servicios que los valores tangibles de la compañía", dicen.

De ahí que para "medir" el éxito de un negocio, hoy en día consideren también "los aspectos cualitativos" del valor real de una empresa, como el capital humano y la capacidad de miembros del personal de generar ideas que pongan a la compañía a la delantera de su giro comercial o de servicios.

Los gerentes de negocio en ésta época de mercado global y telecomunicaciones digitales, están inmersos en la dinámica de crear más valor a su empresa, pero deben empezar por cambiar su forma de "medir el éxito", pues los valores de la empresa son mucho más que los bienes tangibles.

Un negocio debe su éxito a valores que no necesariamente se miden ni son incluidos en las hojas de balance, pues el capital financiero, el dinero, las inversiones, las propiedades y el equipo de la empresa es sólo una parte de la compañía. Es el caso del capital humano; del consumidor; organizativo y la reputación de la empresa. Estos valores intangibles rebasan los aspectos que las empresas están acostumbradas a medir.

Elemento Humano: La calidad del personal de la empresa: sus capacidades, conocimientos, habilidades, experiencias, calificaciones y relaciones aportan a la compañía. Cada uno de los empleados más entregados y propositivos son un "asset" en sí mismo.

El consumidor leal: Al evaluar su negocio valore la disposición de su base de consumidores a continuar haciendo negocios con su empresa. Si su predilección es alta (medible por ejemplo en número de visitas a su sitio Web, con un porcentaje creciente de cierre de ventas) entonces tiene la empresa buena calificación en "fidelidad de los consumidores".

Mi modelo organizativo: La estructura de la organización, sus sistemas de trabajo y de cadena de mando, los procesos de producción, distribución, ventas, y mercadeo representan un valor que diferencia a la empresa de sus competidores, incluso en su capacidad de enfrentar las dificultades en épocas recesivas.

Mi reputación: La imagen de un negocio cobra mayor valor a la hora de competir en el mercado mundial. Actualmente, al venderse participaciones o empresas completas, más que el inventario y la infraestructura física de la compañía, los inversionistas compran la reputación de un negocio, (medible en términos de posicionamiento, fidelidad e identificación de los consumidores con el producto; la capacidad de la empresa de enfrentar una crisis; la creatividad de los empleados), que se puede proyectar financieramente en dólares.

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