El Presidente Barack Obama fue juramentado en medio de lo que puede convertirse en una de las más largas y quizás profundas recesiones de la historia económica contemporánea de Estados Unidos. En consecuencia, superar la recesión se ha vuelto la primera prioridad del nuevo gobierno. A muy corto plazo, el Presidente Obama ha dicho que el objetivo principal es impedir que el desempleo alcance dos dígitos.
Excepto si ocurre un ataque terrorista, o una amenaza a la seguridad, los primeros días del nuevo gobierno serán dedicados a obtener aprobación legislativa del plan de reactivación, que asciende a $775 mil millones. Elaborado durante la transición, el plan fue presentado para consultas al liderazgo del Congreso. Por consiguiente, no existen razones para que se atrase la construcción de una mayoría bipartidista, salvo para incorporar algunas opiniones tanto de Republicanos como de Demócratas.
La economía estadounidense ha arrastrado a la economía mundial a una recesión, desafortunadamente, desmintiendo a quienes creían que la economía mundial se había desacoplado de la economía de Estados Unidos. Por esta razón, superar la recesión en Estados Unidos es la mejor contribución que el nuevo gobierno puede hacer para la recuperación de la economía mundial. Esta también es una buena razón para desearle al nuevo Presidente que tenga éxito en el retorno de la economía estadounidense al sendero del crecimiento y la prosperidad.
*Analista y consultor internacional, ex-Director de la Oficina de la CEPAL en Washington. Comentarista de CNN en Español TV y radio.
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